American sniper (2014)

  • american-sniper-poster-clint-eastwoodEstados Unidos
  • Bélico
  • Dirigida por Clint Eastwood
  • Escrita por Jason Hall (Novela: Chris Kyle, Scott McEwen, Jim DeFelice)
  • Interpretada por Bradley Cooper y Sienna Miller
  • 132 minutos

Biopic irregular el que aquí levanta Clint Eastwood. Basándose en una historia reciente, la del francotirador Chris Kyle, una de las leyendas del ejército estadounidense en la última guerra de Irak, el cineasta elabora un panfleto patriota en el que sale a la luz su dimensión más conservadora. El punto de vista norteamericano, por tanto, es el que se impone en esta narración en la que Bradley Cooper se convierte en la auténtica clave de bóveda, ofreciendo, en todo caso y siguiendo la línea general del film, una descompensada interpretación.

El guion de Jason Hall, en su afán por recoger todos los matices que marcaron la vida del soldado, acelera los pasos y termina por compaginar la vida civil y castrense de una forma un tanto precipitada. El drama familiar queda hueco, falto de empatía. No hay sustento en la emotividad. De hecho, el papel de Sienna Miller no pasa de la simple corrección. Todo se transforma, en cambio, cuando la cámara del realizador se traslada al campo de batalla. A lo largo de los cuatro tours emprendidos por Cooper en su idea de ayudar a su país, Clint Eastwood le saca todo el jugo posible.

La tensión, el miedo y las adrenalínicas vivencias de este francotirador sí consiguen empaparse en la retina de uno. Es la gran baza de la película, la cual, además, oferta un prólogo terrorífico -la escena de la madre y el niño- que esencializa las consecuencias deshumanizadoras de cualquier enfrentamiento bélico. En definitiva, una obra intermitente pero con momentos de buen cine. Se agradece el músculo narrativo de Eastwood.  

Anuncios

The bridges of Madison County (1995)

  • the-bridges-of-madison-county-posterEstados Unidos
  • Romántica
  • Dirigida por Clint Eastwood
  • Escrita por Richard LaGravanese (Novela: Robert James Waller)
  • Interpretada por Meryl Streep y Clint Eastwood
  • 135 minutos

“Things change. They always do, it’s one of the things of nature. Most people are afraid of change, but if you look at it as something you can always count on, then it can be a comfort.”

Un cuento de amor. Una poesía de Yeats. Así se puede resumir la infidelidad más almibarada de la historia del cine: Los puentes de Madison. Estrenada en 1995, el guion de Richard LaGravanese invita a la liberación, a romper los lazos que atan las frustraciones de una ama de casa del estado de Iowa, territorio este de la América profunda. Rodeada por una naturaleza preciosa, la geografía del lugar se decora por unos maravillosos puentes. Uno de ellos, en concreto, el puente de Roseman, es el siguiente tesoro de Robert Kincaid, aventurero fotógrafo interpretado por uno de los grandes clásicos, Clint Eastwood.

La fotografía es la excusa para abrir el romance. Una simple pregunta, un pequeño paseo, una noche perfecta y un flirteo infinito hacia la pureza del amor. Todo sucede rápido, de forma inesperada y espontánea. Así, al menos, se siente. Él es un corazón solitario, arraigado en la fugacidad, amante del nomadismo. Ella es una madre devota, leal esposa, vecina modélica. Meryl Streep brinda un recital de sentimiento y emoción escapando de esa “vida de detalles” entre titubeos y pensamientos contradictorios, entregándose a los brazos de su amante. Agradecidas son, además, las conversaciones entre Eastwood y ella. Una aventura que sirve, en definitiva, para dar forma a esta ensoñación romántica. Bonita historia, y estupendamente narrada.           

Gran Torino (2008)

  • poster-gran-torinoEstados Unidos
  • Drama social (Inmigración)
  • Dirigida por Clint Eastwood
  • Escrita por Nick Schenk (Historia: Nick Schenk y Dave Johannson)
  • Interpretada por Clint Eastwood y Christopher Carley
  • 119 minutos

En 1968 besé a Betty Jablonski en la fiesta de Navidad de la fábrica. Dorothy estaba en el cuarto de al lado con las otras esposas. Simplemente sucedió. También gané 900 dólares vendiendo un motor y un bote. No pagué los impuestos, es lo mismo que robar. Y, por último, nunca fui muy cercano con mis dos hijos. No los conozco, nunca supe cómo hacerlo.

Clint Eastwood interpreta en ‘Gran Torino’, otra de sus grandes películas, al anciano Walt Kowalski, un tipo gruñón, enfermo y recién enviudado que afronta, por tanto, el camino de la soledad en plena cuesta abajo, sabedor de que sus días en esta vida se están agotando.  

Su barrio de toda la vida ha desaparecido. Allá donde ondeaban banderas estadounidenses en las entradas de las casas, la gente hablaba inglés, los felices vecinos regaban sus jardines y uno podía pasear plácidamente por las aceras de su calle, aparece ahora un paisaje totalmente diferente. Asiáticos y afroamericanos campan a sus anchas por el vecindario, con sus tradiciones, con su forma de entender el mundo, con su propia cultura y lenguaje. Y sí, con el problema de la marginalidad social, la irrupción de la delincuencia y el vandalismo que destroza cualquier posibilidad de obtener un futuro mejor. 

Esto no es el lejano oeste, sino un barrio perdido del Midwest estadounidense, pero no hay duda de que esta película tiene alma de western. ‘Gran Torino’ es una película conservadora, pero totalmente humana y creíble.  Adornada con los rituales que acompañan a las mejores historias crepusculares, Eastwood vuelve a lucirse con una composición que conoce a las mil maravillas, recordando un tanto a obras como ‘Unforgiven‘ (1992) o ‘Million dollar baby‘ (2004). En esta ocasión, además, tenemos la oportunidad de disfrutar de unas conversaciones, escenas y frases elaboradas con absoluta brillantez e ingenio.  

El melting pot norteamericano, con sus problemas de racismo, marginalidad e integración, queda desentrañado a través de las vivencias de Mr. Kowalski. Los tiempos, por desgracia, han cambiado, parece querer decirnos Clint Eastwood. Ya no existen guerras como la de Corea. Ahora se venden coches japoneses en lugar de estadounidenses. Y el hmong ha sustituido al inglés como lengua mayoritaria en muchos vecindarios. Pero a Kowalski ya poco le importa todo eso. Le ha cogido cariño a un buen muchacho, y se va a encargar en la medida de lo posible de que todo le vaya bien. Es su última gran obra antes de partir. 

Million dollar baby (2004)

  • 2005milliondollarEstados Unidos
  • Boxeo
  • Dirigida por Clint Eastwood
  • Escrita por Paul Haggis (Historia: F.X. O’Toole)
  • Interpretada por Clint Eastwood, Hillary Swank y Morgan Freeman 
  • 132 minutos

“Sólo te escribo para hacerte saber qué tipo de persona era tu padre”.

‘Million dollar baby’ contiene el mejor clasicismo, hablando de cine, que uno pueda ver y escuchar en tiempos recientes. Es el mejor Clint Eastwood, luciendo en su faceta como director, pero también dando empaque al reparto y alcanzando la gloria a través del compás de su música. Es el mejor Paul Haggis, ideando un guión que es una absoluta maravilla. Es el mejor Morgan Freeman, dignificando la profesión de actor. Es la mejor Hillary Swank, tremenda actriz, interpretando esa joya de personaje que es Maggie Fitzgerald, Mo Cuishle.  

Un viejo gimnasio, el sol angelino, la galería de personajes sufridos y una emotiva historia que contar. Le bastan estos ingredientes a Clint Eastwood para, además de homenajear al mundo del boxeo, hilar una película sentida como pocas, repleta de matices y llena de vida. Todo ello gracias a la relación entablada entre el castigado Eastwood y la valerosa Swank. Esto es cátedra. Cine auténtico, puro.

A perfect world (1993)

  • perfect_worldEstados Unidos
  • Road movie
  • Dirigida por Clint Eastwood
  • Escrita por John Lee Hancock
  • Interpretada por Kevin Costner, Clint Eastwood, T.J. Lowther y Laura Dern
  • 138 minutos

Clint Eastwood, en plena madurez artística, manejaba con gracia y sutilidad la historia escrita por John Lee Hancock. Así nos emocionábamos inesperadamente con la empatía que levantaba ese dúo tan atípico conformado por un peligroso fugitivo y un pequeño e inocente muchacho. 

A quienes crecimos en los noventa, esta película siempre se nos quedará guardada en la retina. Un monumento al tacto y al detalle. Con una serenidad admirable, ‘A perfect world’ avanza impregnada del mejor clasicismo. Es una historia pura, sentida. Una narración que cala en nosotros casi sin darnos cuenta.

En un mundo perfecto Kevin Costner nunca hubiese lucido como lo hace aquí. Terrorífico, cálido, inquietante, cordial. Vaya contradicción tan bien representada. Los malos también tienen corazón, viene a decirnos, con maestría, esta pequeña gran película. Uno de los secretos mejor guardados de la década de los noventa.

Absolute power (1996)

  • zzzEstados Unidos
  • Thriller
  • Dirigida por Clint Eastwood
  • Escrita por William Goldman (Novela: David Baldacci)
  • Interpretada por Clint Eastwood, Gene Hackman, Ed Harris, Laura Linney y Scott Glenn
  • 120 minutos

Eastwood se ríe de la política (o mejor, del político) con esta película menor. Lo hace, no obstante, de un modo indirecto, sutil, pues la caricatura es servida a través del digno entretenimiento, basado éste en la tensión narrativa y en la inquietud crónica que deriva del duelo entre el ladrón de guante blanco y el mismísimo Presidente de los Estados Unidos. Cojea la película cuando entran en acción el drama familiar y la investigación policíaca. Nada que no se pueda perdonar. 

Todo arranca en base al correcto guión del siempre solvente, y oscarizado, William Goldman. El Maestro se divierte en compañía de gente como Gene Hackman, Ed Harris,  Scott Glenn o Laura Linney, casi nada. En cualquier caso, no le pidan peras al olmo. No exijan más que el simple y llano entretenimiento. Eso sí, ‘Absolute power’ consigue  brindarnos, como mayor activo, uno de los prólogos más agónicos de la década de los noventa. Destellos de genialidad.