King of the Hill (1993)

Steven Soderbergh: El rey de la colina (King of the Hill, 1993) Estados Unidos. Drama sobre la Gran Depresión. Escrita por A.E. Hotchner y Steven Soderbergh sobre novela del primero. Interpretada por Jesse Bradford y Adrien Brody. 103 minutos.  

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Missouri. Los años de la Gran Depresión. La sociedad se parte a trozos desiguales en los Estados Unidos. Mientras eso sucede, un niño crece a la fuerza. Tiene una inventiva esplendorosa en sus narraciones. Cautiva a su profesora. Tiene un don: es avispado, perspicaz e inteligente. Algún día será un gran escritor conocido como A.E. Hotchner. Ahora, en cambio, soporta la triste realidad que le acompaña: es pobre. Genial Steven Soderbergh en la escena en la que el muchacho huye por la ventana en mitad de una acomodada fiesta de graduación. Se siente señalado, culpable… ¿culpable de qué? Su madre está enferma, le alejaron de su hermano y su padre no hace otra cosa que acumular tortazos. Está solo, rodeado de náufragos como él que malviven en la tercera planta de un fatigoso hotel. La narración avanza ligera a pesar de la sudorosa fotografía que le acompaña. Es una película que ves con gusto. Sorprende el protagonista, Jesse Bradford: colosal en su odisea. Y me gusta la complicidad que mantiene con Adrien Brody, otro que está de sobresaliente. Tiene, sin embargo, un final acaramelado que destroza, por tramposo y manipulador, la notable línea que hasta los cinco minutos finales había proyectado el film.  

Detachment (2011)

  • detachment_ver3Estados Unidos
  • Enseñanza
  • Dirigida por Tony Kaye
  • Escrita por Carl Lund
  • Interpretada por Adrien Brody, Christina Hendricks, Sami Gayle, Marcia Gay Harden, Lucy Liu y James Caan
  • 97 minutos

Algo así como “desencanto” viene a decir el título de esta película. El escurridizo Tony Kaye ahonda, principalmente, en los entresijos de la enseñanza. Vuelve, como ya hiciera en ‘American history X’ (1998), a darle un tono crítico a su discurso, centrando su mirada en la figura de un profesor sustituto a quien da vida un magistral Adrien Brody.

Todo tiene un punto triste, amargo. Qué jodida parece estar la juventud estadounidense (y por ende, occidental) tal como la muestra Tony Kaye. ¿Dónde están los padres? ¿En qué piensan los gobiernos? ¿Qué puede hacer un profesor ante todo esto? ¿Qué será de estos jóvenes? Atención especial a la relación entre Brody y Sami Gayle, uno de los tesoros mejor guardados de esta narración.

Película envuelta de melancolía. Una historia necesaria que, a pesar del desasosiego y la fatalidad con que se adornan sus fotogramas, reserva un punto vitalista para el final. Totalmente recomendable.

Harrison’s flowers (2000)

  • harrisons-flowers-movie-posterFrancia
  • Guerra de los Balcanes
  • Dirigida por Elie Chouraqui 
  • Escrita por Elie Chouraqui, Didier Le Pêcheur e Isabel Ellsen (Novela: Isabel Ellsen)
  • Interpretada por Andie MacDowell, Elias Koteas, David Strathairn, Adrien Brody y Brendan Gleeson
  • 126 minutos

Europa se desangró en la década de los noventa. No hablamos de depresiones económicas, corruptelas sistemáticas o secretos diplomáticos. Tampoco hablamos de Oriente Medio, África o la selva lationamericana. Hablamos, aunque muchos ni caigan en la cuestión, del corazón de Europa. Y de la guerra que en él se dio.

De eso trata ‘Las flores de Harrison’, una de las pocas producciones que se ha atrevido a desenmascarar las atrocidades ocurridas en los Balcanes. El penitente amor que Andie MacDowell siente por su marido, David Strathairn, será la excusa idónea para que aquélla se decida a adentrarse en las tinieblas de la batalla, mostrando el lado más salvaje e irracional de la especie humana. En este caso, Elie Chouraqui centra su atención en la guerra que enfrentó a Croacia con Serbia, mostrándonos únicamente los hechos ocurridos durante el triste otoño de 1991. 

La película conmueve, no tanto por el dolor que punza a nuestra protagonista ante la pérdida de su marido, sino por el desgarro que conlleva presenciar las brutalidades que se cometieron, por ejemplo, en las calles de Vukovar. En fin, una película digna y llena de valor que mira al pasado con la ilusión de no volver a caer en los mismos errores.