A room with a view (1985)

  • a-room-with-a-view-movie-poster-1986-1020201162Reino Unido
  • Drama romántico
  • Dirigida por James Ivory
  • Escrita por Ruth Prawer Jhabvala (Novela: E.M. Forster)
  • Interpretada por Helena Bonham Carter, Julian Sands, Daniel Day-Lewis, Judi Dench, Maggie Smith, Simon Callow y Denholm Elliott
  • 117 minutos 

Yo también me enamoraría de Helena Bonham Carter. Está estupenda interpretando a Lucy Honeychurch en el que fue su primer papel en esto del cine. Así que supongo que entiendo a Julian Sands y a Daniel Day-Lewis, dos tipos que andan detrás de los encantos de nuestra protagonista. A uno lo conoció en Florencia, espléndida ciudad. Es un joven inglés, amante de la naturaleza, con un punto bohemio y de alma libertaria. Al otro, un intelectual pedante, el destino se lo cruzó en los coquetos jardines que bordean la periferia londinense. Ya saben, el té y la pompa británica en todo su esplendor.

Sin saber muy bien el porqué, la cosa es que la inocente Helena se ha enamorado. Igual que me he enamorado yo de Una habitación con vistas. Y es que esta es una película maravillosa. Los enredos del amor pocas veces se han servido con tanta gracia y clase como aquí lo hace James Ivory. Es una historia sencilla y agradable. El triángulo romántico funciona a las mil maravillas, mientras que la galería de secundarios le da otro aire a esta cinta: me río con la “rectitud” aristocrática de Maggie Smith, por no hablar del desparpajo de Denholm Elliott. Los consejos de Simon Callow y la ensoñación italiana de Judi Dench hacen el resto. Entre todos te sacan una sonrisa. 

Y por encima de todo… está esa ventana. Esa puñetera ventana. La dirección artística, el vestuario y, en suma, la ambientación de esta película es formidable. La cinta de James Ivory es un regalo para los sentidos. Un homenaje a una ciudad tan tan bonita como Florencia. Paseas por la Piazza della Annunziatta, te pierdes entre las tumbas que alberga la Basilica di Santa Croce o te enamoras en la Piazza della Signoria. Por supuesto, el trabajo de fotografía no se olvida del Arno ni de Santa Maria del Fiore con la hipnótica cúpula de Brunelleschi y el campanile de Giotto. Además, la escena final forma parte de las mejores escenas de la historia del cine. Un regalo de película. 

Lincoln (2012)

Steven Spielberg: Lincoln (2012) Estados Unidos. Biopic sobre el estadista estadounidense. Escrita por Tony Kushner conforme al libro de Doris Kearns Goodwin. Interpretada por Daniel Day-Lewis, Sally Field, David Strathairn y Tommy Lee Jones. 149 minutos. 

A Steven Spielberg le gusta la historia, y eso se nota en su extensa filmografía. Ahí lucen titulos como Schindler’s list (1993), Amistad (1997) o Saving private Ryan (1998), por nombrar a algunos de ellos. En esa línea se mueveLincoln, película con la que se atreve a mostrar al gran público, además de los últimos coletazos de la Guerra de Secesión, el proceso que condujo a la abolición de la esclavitud en la segunda mitad del siglo XIX en los Estados Unidos.

La historia, más allá de los quisquillosos reproches que se le puedan hacer, está bien documentada. El guión de Tony Kushner rebosa densidad. Un disfrute para los historiadores. Además, el apartado técnico es extraordinario, comenzando por la música de John Williams, continuando con la fotografía de Janusz Kaminski y terminando con la oscarizada dirección artística. Del mismo modo, el reparto es de absoluto escándalo, tanto en cantidad de nombres como en calidad. Daniel Day-Lewis vuelve a ofrecer un recital al interiorizar (para luego representar) de un modo casi enfermizo la idiosincrasia del Presidente Abraham Lincoln. Eso sí, que nadie se olvide de Tommy Lee Jones, quien vuelve a demostrar que como secundario de lujo no admite rival.

La cinta de Steven Spielberg tiene todos los ingredientes para ser una gran película. Sin embargo, falla en tal propósito. Y falla porque es una película excesiva. Las rigideces del guión minan la soltura de la narración, empañando así todas las virtudes (y son unas cuantas) de esta película. En cualquier caso, un abrumador biopic sobre uno de los políticos más importantes en la historia de los Estados Unidos.

The boxer (1997)

  • boxer_ver1Irlanda
  • Terrorismo
  • Dirigida por Jim Sheridan
  • Escrita por Jim Sheridan y Terry George
  • Interpretada por Daniel-Day Lewis, Emily Watson y Brian Cox
  • 109 minutos

Película intensa, llena de dureza y humanidad. El siempre extraordinario Daniel Day-Lewis vuelve a trabajar con Jim Sheridan para diseccionar el día a día en las calles de Belfast. Lo hace encarnando a Danny Flynn, un prometedor boxeador que erró al alinearse del lado de la violencia. Su vida se echó a perder durante 14 años entre los barrotes de una celda. Tiempo suficiente para reflexionar, para ver las cosas de distinto modo. 

¿Cómo verían la vida después de tanto tiempo en prisión? ¿Cómo encajarían haber perdido catorce años por una causa tan intolerante? Su ilusión y objetivo es reencontrarse. Volver a su ciudad, a su barrio, a su casa. Dejar atrás la oscuridad  y el silencio. Encontrar a su viejo amor y boxear. Recuperar el tiempo perdido. Aunque no sea fácil hacerlo en mitad de ese infierno, en mitad del conflicto que desangró a Belfast durante tantos años.  

‘The boxer’ es una película nacida desde el corazón. Un canto al respeto, a la tolerancia y a la convivencia elaborado en 1997, en plena pugna en el Ulster. Tiene un componente político implícito, pero esto no va de británicos ocupadores contra norirlandeses sometidos. Sí señala, con mayor énfasis, las cicatrices dejadas por el conflicto en la propia región entre católicos y protestantes. Pero, ante todo, la historia gravita en torno a la estoica lucha de un buen hombre por vivir en paz y armonía, redimido de sus pecados pasados. Una historia, en definitiva, digna de contar.