Boomerang! (1947)

Elia Kazan: El justiciero (Boomerang!, 1947) Estados Unidos. Drama judicial. Escrita por Richard Murphy. Interpretada por Lee J. Cobb, Arthur Kennedy y Dana Andrews. 86 minutos. 

Un sacerdote local es asesinado en plena calle. Todos han visto y oído algo, pero el culpable huye. Y nace la tensión. El pueblo reclama justicia. Las presiones políticas -con elecciones a la vista- hacia la policía es enorme. Cae Arthur Kennedy en manos de Lee J. Cobb. Ambos están sobresalientes. El chivo expiatorio no tiene salida. En la investigación cada resquicio está atado: incluso el inhumano interrogatorio. Elia Kazan azota a los cimientos del sistema legal estadounidense: ¿esto es la justicia? Tiene a su ciudadano modelo, ese que se anticipa al Henry Fonda de 12 hombres sin piedad (12 Angry Men, 1952): Dana Andrews, fiscal. Este nos recuerda que en sus manos igual de importante es condenar al culpable como proteger a los inocentes. La narración es seca y rotunda, también didáctica. Una lección de cine y civismo.

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A streetcar named Desire (1951)

  • streetcar_named_desire_xlgEstados Unidos
  • Drama sureño
  • Dirigida por Elia Kazan
  • Escrita por Tennessee Williams (Obra teatral: Tennessee Williams)
  • Interpretada por Vivian Leigh, Marlon Brando y Kim Hunter
  • 122 minutos

“But some things are not forgivable. Deliberate cruelty is not forgivable!”

Vivian Leigh abandona su Mississippi natural camino de Nueva Orleans para reunirse con su hermana, Kim Hunter. Esta se ha casado con un norteamericano de ascendencia polaca, un inconmensurable Marlon Brando. Viven en un piso humilde, sin lujos, enclavados en el barrio francés de la ciudad. Están enamorados, esperan la llegada de un hijo y, ahora, deberán aceptar la convivencia con la recién llegada: una auténtica dama, en palabras de su hermana, que deberá adaptarse a la idiosincrasia de su nuevo hogar y, sobre todo, al carácter de su temperamental cuñado.

Las partidas de póker, el alcohol y los gritos tienen una importancia capital en esta cinta. Marlon Brando ofrece un recital tremendo interactuando con ellos tres. Él es un bravucón de corazón blando que cala desde el primer momento a su cuñada, Vivian Leigh. Esta, es una inocente mujer que hace tiempo, mucho tiempo, perdió el rumbo de su vida. Un traumático romance la dejó en un estado lamentable. Ahora se refugia en la magia, en la fantasía y, por qué no decirlo, en la locura para tratar de disimular el crepúsculo en el que se ha convertido su vida. Su hermana, una estupenda Kim Hunter, tratará de ayudarla, de volver a insuflar la alegría en ella. Pero esa casa, esas paredes, esa convivencia. Ese pequeño habitáculo, cochambroso y asfixiante, explotado al máximo por las cualidades narrativas de Elia Kazan, se convertirá en una batalla sin cuartel: los papeles de la propiedad perdida; el precio de las pieles; los eternos baños calientes; la música y el baile; el coqueteo con sus amigos… todo, todo ello desquiciará a Brando, dispuesto a arremeter con todas sus fuerzas frente a la figura, desvalida a más no poder, de Vivian Leigh.        

Película oscura la propuesta por Elia Kazan en Un tranvía llamado Deseo. Alineada claramente dentro de los límites que ofrecen los cánones del drama sureño, ese género que tan bien dominaba un escritor como Tennessee Williams, la historia se marchita al compás que marca Vivian Leigh. El cruel villano no es otro que Marlon Brando, aupado al estrellato después de la brutal exhibición aquí brindada. Entre ambos protagonizan una lucha feroz, una guerra de caracteres de final sombrío y triste. No podía acabar de otra manera. O quizás sí. ¿Qué hubiese pasado si Brando le hubiese brindado una sonrisa a Leigh? ¿Aquella hubiese encontrado la felicidad? Es posible, pero de ser así, jamás hubiese existido una película tan pesarosa como esta. La escena final de Kim Hunter, con el adiós a su propio amor, supone el cierre perfecto a una historia en la que, para bien o para mal, nadie sale ganando. 

Splendor in the Grass (1961)

Elia Kazan: Esplendor en la hierba (Splendor in the Grass, 1961) Estados Unidos. Drama romántico en los Estados Unidos de 1920-30. Escrita por William Inge. Interpretada por Natalie Wood, Warren Beatty y Patt Ingle. 124 minutos.

Aunque mis ojos ya no puedan ver ese puro destello que me deslumbraba. Aunque ya nada pueda devolverme las horas de esplendor en la hierba, de la gloria en las flores, no debemos afligirnos, pues siempre, la belleza subsiste en el recuerdo, recitaba el poeta inglés William Wordsworth sin saber que sus palabras darían título y tema a una de las mejores películas de la década de los sesenta.

Corría el año 1961 cuando Elia Kazan decidía dar imagen a las palabras escritas por William Inge. Nacía así Splendor in the Grass, una conmovedora historia de amores imposibles, enclavada en el agrícola Medio Oeste estadounidense durante el final de los años veinte.  

La dulce Natalie Wood y el apuesto Warren Beatty conformaban una de las parejas más conmovedoras de la historia del cine. Campos de petróleo, convenciones sociales, luchas generacionales, amor, sentimiento y mucho, mucho, sufrimiento para hilvanar un sentimental relato que nos depara uno de los finales más nostálgicos de la historia del cine. Palabras mayores.