Breaking the Waves (1996)

Lars Von Trier: Rompiendo las olas (Breaking the Waves, 1996) Dinamarca. Melodrama fantasioso que rinde homenaje a la bondad. Escrita por Lars Von Trier. Interpretada por Emily Watson, Stellan Skarsgård y Katrin Cartlidge. Fotografía de Robby Müller. 159 minutos. 

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La oda al amor, a la bondad y al corazón que contiene los fotogramas de este film lucha, codo con codo, con la repulsa y el asco. Todo eso encaja en la monumental figura de Emily Watson, actriz -por aquel entonces- novel que era capaz de compungir el sentimiento del espectador. Ella, con su punto demente, se ha enamorado de un alto y fornido forastero. El inocente romance se alterna, sin embargo, con la crueldad y la insania. La mala fortuna interrumpirá en sus vidas. Así, la fidelidad frente a Stellan Skarsgård lleva a nuestra protagonista al turbio encuentro con los hombres que habitan en esa tristona isla escocesa fotografiada de forma tan natural por Robby Müller. El relato resulta enfermizo. La benevolencia, en todo caso, no queda marchitada en ningún momento. Es el tesoro que esconde Lars Von Trier. Tanto da la (infame) intolerancia religiosa, o la maldad del vecindario que se demuestra, por ejemplo, en la actitud de los niños. La sonrisa de Watson, pese a todo, persevera. Y suerte tiene de contar a su lado con Katrin Cartlidge, su ángel de la guarda. Al final, incluso las campanas repican. Es el milagro, ese que ofrece una bocanada de oxígeno después de todo, con el que cierra la película. 

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The boxer (1997)

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  • Terrorismo
  • Dirigida por Jim Sheridan
  • Escrita por Jim Sheridan y Terry George
  • Interpretada por Daniel-Day Lewis, Emily Watson y Brian Cox
  • 109 minutos

Película intensa, llena de dureza y humanidad. El siempre extraordinario Daniel Day-Lewis vuelve a trabajar con Jim Sheridan para diseccionar el día a día en las calles de Belfast. Lo hace encarnando a Danny Flynn, un prometedor boxeador que erró al alinearse del lado de la violencia. Su vida se echó a perder durante 14 años entre los barrotes de una celda. Tiempo suficiente para reflexionar, para ver las cosas de distinto modo. 

¿Cómo verían la vida después de tanto tiempo en prisión? ¿Cómo encajarían haber perdido catorce años por una causa tan intolerante? Su ilusión y objetivo es reencontrarse. Volver a su ciudad, a su barrio, a su casa. Dejar atrás la oscuridad  y el silencio. Encontrar a su viejo amor y boxear. Recuperar el tiempo perdido. Aunque no sea fácil hacerlo en mitad de ese infierno, en mitad del conflicto que desangró a Belfast durante tantos años.  

‘The boxer’ es una película nacida desde el corazón. Un canto al respeto, a la tolerancia y a la convivencia elaborado en 1997, en plena pugna en el Ulster. Tiene un componente político implícito, pero esto no va de británicos ocupadores contra norirlandeses sometidos. Sí señala, con mayor énfasis, las cicatrices dejadas por el conflicto en la propia región entre católicos y protestantes. Pero, ante todo, la historia gravita en torno a la estoica lucha de un buen hombre por vivir en paz y armonía, redimido de sus pecados pasados. Una historia, en definitiva, digna de contar.