Stoker (2013)

  • stoker_ver3Estados Unidos
  • Thriller psicológico
  • Dirigida por Park Chan-wook
  • Escrita por Wentworth Miller
  • Interpretada por Mia Wasikowska, Matthew Goode, Nicole Kidman y Jacki Weaver
  • 98 minutos 

Stoker tiene un par de curiosidades a considerar. Una, la más llamativa, la encontramos en el guión, pues viene firmado por Wentworth Miller, sí el carismático Michael Scoofield de la serie ‘Prison break’. Otra, también relevante, la marca el desembarco en territorio estadounidense por parte de Park Chan-wook, uno de los colosos del cine surcoreano y, por ende, del mercado asiático.

El talento visual de Park Chan-wook, apoyado en la potente fotografía de Chung-hoon Chung, sirve como lanzadera idónea de esta inquietante y turbadora historia. Además, tanto Mia Wasikowska como Matthew Goode y Nicole Kidman están espléndidos al encarnar a ese grupo de tarados que rinden pleitesía al universo de la psicopatía, al morbo brindado por la violencia y al detalle por la excentricidad.

Quizás el guión sea más simplón de lo que pudiera parecer inicialmente. Ahí reside la mayor flaqueza de ‘Stoker’. Pero, aún con todo, la estética de Chan-wook consigue darle vigor, tensión y un toque poético a esta peculiar historia familiar.

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Silver Linings Playbook (2012)

David O. Russell: El lado bueno de las cosas (Silver Linings Playbook, 2012) Estados Unidos. Sobresaliente comedia romántica. Escrita por David O. Russell. Novela de Matthew Quick. Interpretada por Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Robert De Niro y Jacki Weaver. 120 minutos.

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Pequeña nota al pie: cuando una película está nominada en las ocho categorías más importantes de los Oscar (película, director, actriz, actor, guión, actriz secundaria, actor secundario y montaje), generalmente significa que hablamos de un material de calidad, de una cinta que merece la pena ser vista. 

Es lo que ocurre con Silver linings playbook, un efusivo alegato en pro del optimismo y la vitalidad. Mantener una actitud positiva ante todo, pues nunca se sabe qué sucederá, parece querer contarnos David O. Russell, padre de la criatura. El cineasta tiene la suerte de poder contar con Bradley Cooper y Jennifer Lawrence, quienes rayan la perfección al encarnar a esos dos moribundos del amor en esta comedia dramática con trasfondo romántico.

Ellos son dos náufragos que andan con el corazón roto, plenamente desangelados, atormentados por un pasado reciente del que no consiguen escapar. Él no logra borrar de su mente esa puñetera canción que sonaba el día de su boda y… el día que descubrió a su mujer con otro tipo en su propia ducha. Ella ahoga las penas con el primer espabilado que se le cruce, expuesta a que las hienas se aprovechen de su debilidad. Todo cambiará cuando un buen día se encuentren por casualidad, el uno con el otro, iniciando así una bonita relación que les valdrá, a través de la ayuda mutua, para encontrar nuevamente el camino.

Puede que sea por la sencillez de la propuesta. Puede que sea por lo bien hecha que está. Puede que sea por brindarnos una de las escenas más bonitas del año cuando suena mi canción preferida de Bob Dylan. Puede que sea por el recital dado por Jennifer Lawrence, actriz predilecta desde Winter’s Bone (íd., 2010). Puede que sea por los plácidos domingos con la familia. Puede que sea porque cuenta con un secundario de altura como es Robert De Niro. Puede que sea porque un 5, al fin y al cabo, no está tan mal Puede que sea por la colorida explosión de sentimientos, tristezas y alegrías que aquí nos deparan. No tengo muy claro cuál es la razón, sólo sé que esta película me ha gustado, y mucho.