Inside Out (2015)

Pete Docter y Ronnie Del Carmen: Del revés (Inside Out, 2015) Estados Unidos. Animación. Escrita por Pete Docter, Meg LeFauve y Josh Cooley. Música de Michael Giacchino. 94 minutos.

Pixar-Inside-Out-Movie-Still-Riley-Mom-Dad-in-New-Home

El día que venció la tristeza, surgió esta maravillosa historia. No hubo héroes en la batalla ni poetas que le escribieran. Hasta que apareció Pete Docter, héroe y poeta. Ya se había lucido tiempo atrás con la vitalista Up (íd., 2009), y en la misma línea se manifiesta este film. Ayuda Ronnie Del Carmen, codirector. Son cinco las emociones que vertebran su alegato: Temor, Asco, Furia, Alegría y Tristeza. La empatía hacia ellas es total. Están en la mente de cada uno de nosotros. La representación de nuestro Yo interior es fabulosa. Un viaje animado de primer nivel. Por eso -porque se parece mucho a cada uno de nosotros- caigo rendido frente a Riley, la joven protagonista. Apenas 12 años de vida en la fría (pero hogareña) Minnesota y, de pronto, una mudanza a San Francisco. Trauma. Qué relativo se vuelve todo, nos cuenta el (¿perfecto?) guion de Pete Docter, Meg LeFauve y Josh Cooley. Las amistades, el hockey, las travesuras… los recuerdos se tiñen de melancolía. Y se luce con la música Michael Giacchino. La película juega, literalmente, con las emociones. Es un libro abierto. Genial es la representación de la memoria y, también, cómo de volátiles se tornan los recuerdos. Es la mano de Tristeza bañándolo todo de azul. Porque sí, la niñez -tan soleada- pierde color con el paso de los días. La Alegría es como el comer, aprenden los niños. Pero la Tristeza es el abrigo necesario en una noche de invierno. Así que se entienden entre ellas. Y aparece esa bola medio azul medio amarilla. Es la nostalgia, nueva compañera de viaje, quien le da forma al mensaje con el que abría esta reseña. Se despide de la infancia de una forma sentimental, graciosa y entrañable. Conviene enamorarse de la magia que, al final, resulta vivir. 

Anuncios