American history X (1998)

  • american-history-x-1998Estados Unidos
  • Racismo
  • Dirigida por Tony Kaye
  • Escrita por David McKenna
  • Interpretada por Edward Norton, Edward Furlong y Fairuza Balk
  • 119 minutos

Estamos en 1998, David McKenna tiene un buen guión entre manos y, pronto, consigue socio que lo sepa plasmar en la gran pantalla: Tony Kaye. El estilo narrativo de éste va fraguando de un modo inteligente esta historia sobre la sociedad americana contemporánea. Una historia cualquiera sobre uno de los muchos males que azotan a nuestras sociedades, la lacra de la intolerancia. 

Tony Kaye mete en el escaparate el tema de la raza. Lo hace enfocando hacia un grupo de neo nazis, y, concretamente, hacia Derek, un joven de clase media estadounidense que por caprichos del destino verá su cerebro absorbido por las influencias de la extrema derecha. Cómo afecta esta aventura a su familia, a su entorno y a sí mismo. “¿En qué te ha ayudado todo esto? ¿Has sentido que se marchaba esa rabia de tu interior?“, le espeta un buen hombre. Una reflexión necesaria. A todo esto, un Edward Norton inmenso, colosal. La mutación que sufre es veraz, creíble.

Las imágenes mostradas a lo largo del metraje son impactantes, mientras que el final deja anonadado a más de uno. ‘American history X’ es un puñetazo en el estómago que nos deja un dolor desgarrador. Un alegato, en definitiva, contra el odio. Una película didáctica, de importante mensaje, que debería ser de visionado obligatorio para los muchachos que campan en todas las aulas del planeta.

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Detachment (2011)

  • detachment_ver3Estados Unidos
  • Enseñanza
  • Dirigida por Tony Kaye
  • Escrita por Carl Lund
  • Interpretada por Adrien Brody, Christina Hendricks, Sami Gayle, Marcia Gay Harden, Lucy Liu y James Caan
  • 97 minutos

Algo así como “desencanto” viene a decir el título de esta película. El escurridizo Tony Kaye ahonda, principalmente, en los entresijos de la enseñanza. Vuelve, como ya hiciera en ‘American history X’ (1998), a darle un tono crítico a su discurso, centrando su mirada en la figura de un profesor sustituto a quien da vida un magistral Adrien Brody.

Todo tiene un punto triste, amargo. Qué jodida parece estar la juventud estadounidense (y por ende, occidental) tal como la muestra Tony Kaye. ¿Dónde están los padres? ¿En qué piensan los gobiernos? ¿Qué puede hacer un profesor ante todo esto? ¿Qué será de estos jóvenes? Atención especial a la relación entre Brody y Sami Gayle, uno de los tesoros mejor guardados de esta narración.

Película envuelta de melancolía. Una historia necesaria que, a pesar del desasosiego y la fatalidad con que se adornan sus fotogramas, reserva un punto vitalista para el final. Totalmente recomendable.