Adaptation. (2002)

Spike Jonze: Adaptation. El ladrón de orquídeas (Adaptation., 2002) Estados Unidos. Película inclasificable que habla sobre lo difícil que es escribir… y vivir. Escrita por Charlie Kaufman y Donald Kaufman. Novela de Susan Orlean. Interpretada por Nicolas Cage, Meryl Streep, Chris Cooper, Cara Seymour, Tilda Swinton, Brian Cox y Maggie Gyllenhaal. 114 minutos. 

Te sientas frente a la máquina de escribir. Te sientes patético. No te gusta tu vida. Pero tienes que escribir, pues eres guionista de cine. Tu nombre, imagínate, es Charlie Kaufman. Y escribes una historia sobre las plantas, aunque no le encuentras el dramatismo a la historia. ¿Cómo emocionar, cómo darle vida? Brian Cox responde vehemente: todos los días sucede algo. Hasta el introvertido de Charlie Kaufman, digo Nicolas Cage, tienes sus historias. Aunque no las ve. Se siente igual de patético. También gordo. Le irrita hasta la figura de su propio hermano gemelo, Donald Kaufman. ¿Por qué no se atreve a decirle a Cara Seymour que la quiere? En fin, es un mar de complejos. Y sigue teniendo que escribir sobre plantas y orquídeas. Por eso están en la pantalla Meryl Streep y Chris Cooper, inmensos ambos, escenificando lo mutable que es la vida. Es la “adaptación”. Ya tenemos título. Tú aguantas ahí, cómplice. Así que le quitamos capas a la cebolla. El descontento existencial se baña en las inquietantes aguas del asesinato. ¿Qué ha sucedido? La comedia patética sobre el hombre solitario del siglo XXI se transforma, sin previo aviso, en puro romanticismo. Es la flor que crece en el asfalto. Todo parece feliz, por fugaz que sea. Lo ha hecho Spike Jonze: tiene una película de fábula.      

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Peggy Sue Got Married (1986)

Francis Ford Coppola: Peggy Sue se casó (Peggy Sue Got Married, 1986). Estados Unidos. Aventura fantástica sobre el paso del tiempo. Escrita por Jerry Leichtling y Arlene Sarner. Interpretada por Kathleen Turner, Nicolas Cage, Barry Miller, Helen Hunt y Jim Carrey. 103 minutos. 

Casualidad o no, esta película aparecía justo un año después de uno de los títulos más memorables de los años ochenta, Back to the future. Se sumergía, con Kathleen Turner a los mandos, en otro viaje temporal hacia el pasado. O lo que es lo mismo, hacia la nostalgia. Tenía el problema, aún hoy, de la fatal comparación, si bien se trata de películas totalmente distintas. ¿En qué se había equivocado Peggy Sue? Su vida, rondando la cuarentena, se había derrumbado y ahora Coppola le daba otra oportunidad: cámbialo todo; vuelve a empezar. Olvídate de Nicolas Cage, nunca te ha querido bien. Lánzate a los brazos de aquel poeta comunista que siempre te gustó. Pon en orden tus amistades, tu familia y tus prioridades. Es decir, envía la álgebra a hacer puñetas, préstale más atención a tu hermana, visita de tanto en tanto a tus abuelos y no hagas caso a las caras raras de Jim Carrey (ciertas cosas nunca cambian). Parece un cuento sobre el paso del tiempo… porque lo es. No llega al nivel de Linklater, pero todo queda muy bien: el acertado soundtrack, la espléndida fotografía de Jordan Cronenweth y la recreación de esa América de los años sesenta. Su ex, al final, no le parece tan payaso. Y claro, echa de menos a su hija, una jovencísima Helen Hunt. Cosas de la vida.    

Leaving Las Vegas (1995)

  • zzzzzzzzzzdEstados Unidos
  • Drama romántico
  • Dirigida por Mike Figgis
  • Escrita por Mike Figgis (Novela: John O’Brien)
  • Interpretada por Nicolas Cage y Elisabeth Sue
  • 112 minutos

“Just stay”. 

En 1995 Mike Figgis sorprendía a todos con esta sensacional obra. Hablamos de ‘Leaving Las Vegas’, una película cargada de sinsabores que supo transmitir con alto grado de realismo toda la amargura que contenían las palabras de esta historia.

Imagino que a Ben Sanderson la vida se le torció un mal día. Ya ni siquiera recuerda si comenzó a beber porque su mujer lo dejó, o si su mujer lo dejó porque comenzó a beber. Sólo sabe una cosa con plena certeza: quiere despedirse de este mundo. Quiere beber hasta morir, y ha decidido hacerlo en la ciudad de Las Vegas. Todavía no sabe, cuando tome dicha decisión, que pronto conocerá en la capital del derroche y el vicio a una mujer muy especial, a Sera.    

La derrota siempre ha tenido un punto poético. Todo depende de cómo uno la quiera enfocar. En este caso, Mike Figgis consigue impregnar al romance dado entre las dos almas errantes que componen este puzzle de un lirismo especial. Nunca Nicolas Cage ha estado tan fabuloso como lo está en ‘Leaving Las Vegas’. Y pocas mujeres realizaron en la década de los noventa una interpretación a la altura de Elisabeth Sue encarnando a esa triste prostituta.

Poesía del dolor. El amor surgido entre los solitarios Nicolas Cage y Elisabeth Sue, un alcohólico decidido a morir y una prostituta jamás amada, transmite ese poso de amargura que siempre contienen las mejores historias crepusculares.